Hey!

Soy Carolina. Creo en el poder de la palabra cuando se usa con claridad, intención… y una pizca de ironía bien servida.
Este blog nace de una mezcla entre necesidad de expresión y fatiga crónica frente al pensamiento enlatado.
Aquí no vas a encontrar frases recicladas ni intentos de complacer sensibilidades.
Tampoco verdades absolutas, solo reflexiones incómodas, preguntas que merecen hacerse, y opiniones dichas sin el filtro del algoritmo.